Antes de recoger los trajes de lana, utilice una escoba o un cepillo suave para barrer la ropa una vez para eliminar el polvo y evitar la infestación de insectos. A la hora de recolectar, conviene poner unos bloques de alcanfor envueltos en papel.
El clima de verano es caluroso, por lo que conviene sacarte la ropa y dejarla respirar un par de veces. El método consiste en colgarlos en un lugar seco y fresco.






